
Primera consulta y control preventivo
Se recomienda con el primer diente o antes del primer año.

Ocho atenciones, de la más frecuente a la menos habitual. Cada tarjeta dice qué incluye y qué se revisa.

Se recomienda con el primer diente o antes del primer año.

Se cotiza por diente y por sesión.

Sellantes en los surcos de los molares definitivos al salir, alrededor de los seis y los doce años, y aplicación de flúor barniz en los controles para prevenir caries.

Se indica a los padres qué observar los días siguientes.

Succión de dedo o chupete, respiración por la boca, bruxismo y deglución atípica se evalúan y se tratan con orientación a los padres, placas simples y derivación a otorrino o fonoaudiólogo cuando corresponde.

Detectar a tiempo puede evitar extracciones después.

En adolescentes se refuerza la higiene con brackets y el cuidado con bebidas azucaradas.

Muchas familias agendan a los niños y a los padres en la misma tarde.
Estas comprobaciones separan una atención acertada de un tratamiento apurado. Se hacen antes de presupuestar.
Historia de salud: enfermedades, medicamentos, alergias y nacimiento.
Dientes de leche: caries, manchas, desgaste y movilidad.
Dientes definitivos: erupción, espacio y defectos del esmalte.
Mordida: cómo cierra.
Conducta: cómo atenderlo.
Ocho casos concretos y cómo se resuelven. Si el suyo no aparece, igual escríbanos.
Se aplica flúor si corresponde a la edad.
Qué se hace: primera consulta.
Se coordina la primera hora disponible.
Qué se hace: control del dolor y tratamiento del diente.
Un golpe en los dientes se revisa pronto para saber si se movió, se hundió o se quebró; los dientes de leche que se salen no se reimplantan y se controla el definitivo, los definitivos se reposicionan y se ferulizan.
Qué se hace: trauma dental.
Un niño con miedo se atiende con técnicas de manejo de conducta: decir-mostrar-hacer, sesiones cortas, sin engaños y sin forzar; si tuvo una mala experiencia, la primera visita es solo para recuperar la confianza.
Qué se hace: confianza recuperada.
Chupete o dedo después de los tres años y respiración bucal se evalúan por su efecto en la mordida y el paladar; se orienta a los padres y, si hace falta, se usa una placa o se deriva a otorrino.
Qué se hace: hábitos.
Mamadera nocturna, dulces frecuentes y dientes de adelante desgastados se abordan con orientación a los padres, flúor y tratamiento de las caries que ya existen; se ordena la alimentación con el pediatra si hace falta.
Qué se hace: alimentación ordenada.
Así funciona desde que escribe hasta el alta, con el presupuesto aprobado entremedio.
Cuente qué le pasa, desde cuándo, si tiene dolor y en qué comuna está. Una foto de la zona ayuda a orientar la urgencia.
Se explica qué se encontró con la radiografía a la vista, en palabras simples.
Valor y número de sesiones acordados en el mismo documento.
Se realiza el tratamiento en las sesiones acordadas, con controles y las indicaciones para la casa por escrito.
Cuatro compromisos concretos. Los demás detalles quedan en el presupuesto escrito.
No hay una opción mejor para todos los niños: hay una que calza con la edad, el diente y la conducta. La tabla resume lo que conviene saber; en el presupuesto se cotiza la que calza.
Se prioriza lo que duele y lo que puede infectarse; la prevención va en paralelo.
Lo que haríamos con nuestros propios hijos. Y cuando dude, pregunte por WhatsApp.
Prevención, restauración y manejo de conducta. Todo queda detallado en el presupuesto.
Los materiales se indican en el presupuesto con su tipo. No se promete un resultado específico: cada niño colabora distinto y el plan se adapta a su conducta y a su edad.
Atendemos pacientes de toda la comuna de Talca: el centro histórico, Las Rastras y el resto de los sectores, más el entorno dentro de la Región del Maule. También llegamos a Empedrado, Maule, Pelarco, Pencahue, Río Claro, San Clemente y San Rafael, que dependen de Talca para este tipo de servicio.
Si su hijo tiene miedo o una mala experiencia previa, indíquelo para planificar la primera visita.
Si busca otro tratamiento, entre directo a su página.
La consulta tiene un valor que se informa al agendar e incluye el examen, la orientación a los padres y el flúor cuando corresponde. Los tratamientos se presupuestan por escrito después del examen, por diente y por sesión.
Sí se tratan. Los dientes de leche con caries duelen, se infectan y pueden dañar el definitivo que viene; además guardan el espacio. Los molares de leche se cambian recién entre los diez y los doce años.
Sí, local y con tópico antes.
Sí, acompañan.
Depende de la clínica asociada; al escribir se le indica qué convenios tiene y si emite bono o boleta para reembolso. No somos prestadores de Fonasa ni de isapres.
Entre los seis y los ocho años se hace una evaluación para detectar problemas de crecimiento y espacio; no todos necesitan aparatos, y muchos se controlan hasta que salen los definitivos.
Sí, escriba con una foto.
Sí, todos los sectores y el entorno. Para direcciones lejanas se indica la clínica más cercana.
Escríbanos con la edad y qué le pasa. Responde quien agenda la hora.
Se revisa y se corrige lo que corresponda.
Un mensaje con el motivo, la comuna y si es urgencia basta para coordinar. Sin formularios.
Pedir hora para mi hijoTalca, Región del Maule. Pacientes de toda la comuna.
Coordinación por mensaje. Indique si es urgencia para priorizar la hora.
Cobertura en Talca y alrededores; le confirmamos por WhatsApp qué clínica atiende su dirección.